PROVINCIAL
20 de agosto de 2026
El gobierno provincial capacita sobre el impacto de las lluvias.
Un aire de esperanza se respiró en Goya durante las primeras jornadas que buscan convertir el exceso de agua en una oportunidad de aprendizaje.
Allí, donde el río y el cielo parecen tener la última palabra, productores y técnicos se dieron cita para enfrentar juntos un desafío que no da tregua: las lluvias que desbordan campos, angustian a los animales y ponen a prueba la resiliencia del hombre de campo.
No se trata de una simple charla técnica. Es, ante todo, un espacio de encuentro humano. Durante estos encuentros, los especialistas del INTA y del SENASA no solo despliegan tablas y datos, sino que escuchan, miran a los ojos y comparten años de experiencia para ayudar a quienes viven del sudor y la tierra. Saben que detrás de cada animal hay una historia de esfuerzo, y que cada forraje perdido es un sueño que se desvanece. Por eso, las capacitaciones van al hueso: enseñan a leer el cielo, a manejar los pastos con inteligencia, a alimentar al ganado cuando la tierra está empapada y, sobre todo, a cuidar la salud de los rodeos ante la amenaza silenciosa de enfermedades que florecen con la humedad.
Tecnología y prevención: el abrazo del Estado al productor
Pero esta historia no termina en el campo. Tiene un aliado clave en las oficinas del Ministerio de Producción provincial. Su titular, Walter Chávez, lo dijo con claridad y emoción: “El espíritu de esta iniciativa es que ningún productor se sienta solo. Queremos que todos remen para el mismo lado, que la provincia entera actúe como un solo equipo”. Y agregó, con la convicción de quien sabe que el tiempo es oro: “Prevenir no es un lujo, es la mejor cosecha que podemos hacer. Por eso, necesitamos que el productor sepa qué viene, que pueda anticiparse, que tome decisiones con la cabeza fría y el corazón tranquilo”.