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19 de agosto de 2026
Mburucuyá: 194 años de historia y tradición del ser correntino.
La Cuna del Chamamé celebró su aniversario con una fiesta de cuatro días que reafirmó su identidad y el orgullo de un pueblo que se forjó entre fe, cultura y trabajo.
Mburucuyá, Corrientes – Hay pueblos que llevan su esencia en el nombre. Mburucuyá, palabra guaraní que significa "criadero de insectos", hace alusión a la enredadera de flor violácea que los misioneros españoles bautizaron como "pasionaria" por la simbología de la Pasión de Cristo que hallaron en sus pétalos . Durante cuatro días, del viernes 14 al lunes 17 de agosto, esa esencia se desbordó en el corazón de Corrientes para celebrar los 194 años de una comunidad que respira historia y vive el presente con la mirada puesta en el futuro.
La fiesta de un pueblo que se reconoce
El domingo 16, día central de los festejos, la plaza 25 de Mayo fue el escenario de un acto que convocó a instituciones locales, fuerzas de seguridad y a una comunidad que se volcó a las calles para rendir homenaje a sus raíces . La ceremonia tuvo un inicio que habla del alma del pueblo: el ingreso de la imagen del Santo Patrono, San Antonio de Padua, acompañó cada paso de la celebración, entrelazando la fe con la identidad cultural .
El intendente Edgar Galarza Florentín, un médico cardiólogo que llegó a la gestión impulsado por el clamor popular de su pueblo , encabezó el acto junto al ministro de Obras Públicas de la Provincia, Jorge Meza, quien representó al gobernador Juan Pablo Valdés y al Gobierno provincial. Meza destacó el valor de un "pueblo que se forjó a través de su tradición y su cultura", subrayando el potencial único de Mburucuyá: el Parque Nacional que lleva su nombre, sus riquezas naturales y, por supuesto, el chamamé Fue Galarza quien puso el acento en lo que verdaderamente une a los mburucuyanos. "Hoy se conmemora un año más de nuestra fundación, 194, y creo que es en el marco de la celebración de nuestra historia, nuestra cultura y nuestra religión", expresó el intendente, recordando que la tradición chamamecera y la devoción a San Antonio no son solo parte del pasado, sino motores de identidad y desarrollo turístico .